Objetivos

Ya no estamos en la época cuando los países occidentales estaban convencidos de que encarnaban el modelo democrático y exportaban sus propios sistemas políticos a nuevas naciones pidiendo ayuda. La ingeniería política se define como la disciplina que tiene como objetivo transcribir los principios de la democracia en las instituciones de la mejor manera posible. El hecho de tener en cuenta los últimos avances en el conocimiento en este campo sólo puede favorecer la aparición a largo plazo de un orden planetario finalmente pacífico, que sólo puede basarse en el reconocimiento de principios fundamentales de alcance universal.

Es por eso que el Institut pour la Démocratie basa sus análisis en los principios fundamentales de alcance universal, es decir las leyes no escritas de la democracia. Sin negar la utilidad de los textos empíricos de derecho positivo históricamente datados, como la Declaración Universal de Derechos Humanos que ha contribuido a una saludable toma de conciencia, cabe señalar que el concepto de democracia se definió de manera racional hace unos treinta años, gracias a los trabajos del académico francés Jean Baechler. La antigua expresión de «valores republicanos» ha adquirido un significado muy preciso. Sobre todo, ahora tenemos un criterio para evaluar el carácter democrático de un Estado dado.

Con el debate sobre la definición de la democracia casi terminado, por así decirlo, el debate sobre la elección de las mejores instituciones pronto terminará. Es porque se ajustan a los principios correctos que algunas instituciones funcionan mejor que otras. Eso no es todo. Dado que todos los países se enfrentan a los mismos problemas, las soluciones adecuadas también son universales.