Los diez remedios para Francia

Volvamos a lo básico

Participad en la revisión de nuestro sistema político.

El simple hecho de respetar las reglas de la democracia es suficiente para que Francia se ponga de pie. Si esas reglas estuvieran presentes en el preámbulo de la Constitución, una docena de medidas que se impondrían a partir de entonces regenerarían el país en profundidad.

  1. Adoptar un auténtico régimen parlamentario e instituir a tal efecto un sistema de votación por mayoría simple. Se pondría fin a la elección del Presidente de la República por sufragio universal.
  2. Establecer un Tribunal Superior de Justicia en lugar del Consejo Constitucional, el Consejo de Estado y la Corte de Casación. Se asegurará de que se cumplan los principios de la democracia.
  3. Crear una verdadera Cámara Alta. De acuerdo con el principio de separación de poderes, fijará las reglas de juego aplicables a los actores de la vida política. Sustituirá al Senado y a la C.E.S.E.
  4. Adoptará el pago, es decir, la cuenca local, como nivel local de decisión y desarrollará los poderes regionales para que el Estado pueda concentrarse en sus propios dominios. Los departamentos desaparecerán.
  5. Abrirse a la competencia en el campo de la pericia política, para iluminar a los legisladores antes de que tomen sus decisiones. Esto dará lugar a la abolición de las ramas superiores de la administración pública.
  6. Establecer el estatuto de las empresas privadas de interés común y fomentar las deducciones fiscales en favor de las acciones de interés común. Se pondrá fin a la financiación de las asociaciones por parte de las autoridades elegidas.
  7. Reservar el estatuto de funcionario público a los que ejercen una función de autoridad. Las demás actividades de los organismos públicos se subcontratarán a los contratistas que presenten las mejores ofertas.
  8. Se garantizará un ingreso mínimo a cada uno, lo que pondrá fin a la multiplicidad de subsidios sociales. A las personas aptas que se beneficien de las ayudas sociales se les impondrán actividades obligatorias en compensación.
  9. Hacer obligatorio un mínimo de seguro contra los riesgos de la vida, para proteger al Estado contra el riesgo de la falta de previsión de demasiadas personas en los sectores del empleo y la salud.
  10. Proteger los intereses de los empleados en los debates internos de sus organizaciones empleadoras. Los sindicatos se considerarán a partir de entonces como grupos de intereses específicos.